Carrera

Cada organización tiene un ambiente o una sensación que es claramente perceptible, pero que resulta difícil de precisar y este “ambiente” se puede percibir desde el momento en que uno ingresa en un lugar de trabajo. En algunas organizaciones esa sensación es de agitación y estrés. Otras parecen frías y estériles, o peor aún, aburridas. Pero otras, solo unas pocas, son diferentes. Ingrese en estas organizaciones y verá que las personas están realmente encantadas de estar allí. Es algo que se puede percibir, una corriente de energía y vitalidad que impregna el lugar. Se observa claramente un sentido de orgullo, pasión y propósito en cada interacción con un empleado, ya sea personalmente con el cliente o de otro modo. Esta pasión es evidente en cada producto o servicio y se manifiesta en cada punto de contacto con el cliente. Estas organizaciones, lejos de haber sido afectadas por la disrupción, se han vuelto aún más resistentes en medio de la era de la digitalización, y han encontrado nuevas maneras de sacar partido de la energía colectiva de sus empleados mediante el aprovechamiento de la tecnología. En un estudio publicado recientemente por Mercer, analizamos qué necesitan las organizaciones para prosperar desde el punto de vista de las personas, a modo de descubrir los atributos clave de las organizaciones que han podido generar este ambiente excepcional de pasión y propósito. Lo primero que resulta claro de estas organizaciones es que han transformado fundamentalmente el concepto de “ir al trabajo” para sus empleados y lo convirtieron en una experiencia atractiva, que tiene sentido a nivel individual para cada empleado. Después de encuestar a más de 800 líderes empresariales y de HH. RR., obtuvimos ideas sobre las culturas organizacionales y prácticas de recursos humanos alrededor del mundo para entender los temas subyacentes. Sobresalieron el “crecimiento” y el “aprendizaje”, al igual que un sentido de “equidad”, como impulsores clave para crear un lugar de trabajo próspero. Y creemos que un lugar de trabajo próspero es la base para construir empresas que no solo sean resistentes a la disrupción, sino que también sean empresas que puedan prosperar mediante la innovación. También escuchamos las diferencias regionales en cuanto a lo que se necesita para prosperar. Las empresas en América del Norte hicieron hincapié en el estilo de un líder y en la importancia de su habilidad para “relacionarse”, la “accesibilidad” y la “capacidad para conectarse con el personal”. El sentido de justicia que se percibe en las evaluaciones de talento también resultó importante; es decir, “la igualdad de acceso a las experiencias”, una “evaluación clara para el desarrollo de oportunidades” y las “opciones de ascenso transparente”. En los mercados emergentes como los de Asia y América Latina, los encuestados fueron más elocuentes respecto de la importancia de la carrera y el desarrollo de la transparencia, la “claridad en cuanto a los criterios de ascenso” y los “contextos laborales que definen las experiencias y las habilidades que usted puede obtener”. El diseño de la organización fue parte del mensaje de América Latina: “construir estructuras más horizontales”, “tener menos niveles”, “migrar hacia estructuras de trabajo ágiles”. Las compañías con sede en Europa y Asia compartieron la manera en que han obtenido el rendimiento a partir de los análisis del personal, “datos que rastrean el progreso de diversos grupos”, “datos para saber lo que el personal quiere, lo que en realidad usa y lo que puede necesitar en relación con acontecimientos de la vida”. Las empresas europeas también mencionaron la importancia de estimular la participación de los empleados en la toma de decisiones y en las medidas de cambio que están siendo impulsadas mediante la “participación de los empleados en los debates sobre por qué es necesario el cambio”, “participación mediante la presentación temprana de nuevas iniciativas” y “participación en el área de innovación”. Además, los empleados también buscan trabajar para una organización cuyo propósito no solo coincida con el suyo, sino que también genere un impacto social más amplio. A través de estos temas surgieron cinco factores universales para generar una cultura de “Prosperidad”.Hay varias proyecciones apocalípticas con respecto a la pérdida de puestos de trabajo debido al proceso de automatización. No obstante, necesitamos comprender el impacto de la tecnología en el mundo laboral desde el punto de vista del empleado. Los empleados en Asia buscan más oportunidades de crecimiento en sus carreras profesionales, y la capacitación no les resulta sorprendente, debido a las crecientes aspiraciones detrás de los avances tecnológicos que se están dando en la región. Las organizaciones prósperas priorizan a las personas e invierten en su capacitación, especialmente para que estén preparados para la “era digital”. DBS, uno de los principales bancos de Asia, por ejemplo anunció recientemente que invertiría 20 millones de dólares estadounidenses en los próximos cinco años para mejorar la competencia digital de 10 000 de sus empleados en Singapur. Con el avance de las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, es fundamental que las organizaciones fomenten una cultura de aprendizaje constante y la meritocracia para que puedan prosperar. Reconocen que para generar el mejor rendimiento, necesitan atraer y retener la mejor reserva de talentos. Las organizaciones prósperas hacen todo lo posible para garantizar que sus prácticas de gestión de talentos no solo resulten atractivas para una amplia variedad de empleados, sino que coincidan con lo que ellos quieren para sí mismos y sus familias. Desarrollan un personal próspero que es diverso y adaptable, inclusivo y orientado al crecimiento, y se comprometen con el bienestar físico, financiero y emocional de sus empleados. Para descargar una copia de la investigación sobre prosperidad de Mercer, haga clic aquí

Kate Bravery | 17 abr 2018
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