Carrera

A lo largo de los años, hemos sido testigos de la realmente notable transformación de las mujeres en la fuerza laboral de Arabia Saudita. El Real Decreto de 2017, que reconoce el derecho de las mujeres a conducir, fue un paso monumental para permitir la movilidad de las mujeres asalariadas. Sin embargo, esta nación comenzó a experimentar cambios significativos mucho antes, como el momento del nombramiento de la primera viceministra, en 2009, o aquel día de 2013, en que las mujeres comenzaron a integrar el Consejo de la Shura. Esta transformación se debe principalmente a que la educación de las mujeres pasó a ser un tema central. Sin ir más lejos, en 2008, se anunció que la Universidad Princesa Nura de Riad era la universidad para mujeres más grande del mundo.1 Estos pasos apenas representan la punta del iceberg, ya que Arabia Saudita prepara su escenario interno para encarar una actuación de las mismas proporciones en el escenario mundial, algo que será crucial para el éxito de Visión 2030.2 Desde una perspectiva mundial, el Reino de Arabia Saudita forma parte del gran diálogo que se lleva a cabo dentro de la fuerza laboral. Esta conversación plantea temas como la igualdad salarial en América del Norte, la falta de representación femenina en las juntas directivas de las empresas europeas y todo lo que se encuentra en el medio. De hecho, Mercer inició una campaña en colaboración con el Foro Económico Mundial, que presenta un estudio llamado When Women Thrive (Cuando las mujeres prosperan). De acuerdo con este estudio, a la tasa actual de cambio, cerrar la brecha económica global entre los géneros tomará 217 años. Al mismo tiempo, cada vez es más evidente que, para el crecimiento de las empresas y de la sociedad en general, tanto la igualdad de género como la participación de las mujeres en la fuerza laboral deben tenerse en cuenta. Este reporte indica, además, que una fuerza laboral diversa es un indiscutible imperativo empresarial a la hora de mejorar el balance final. Organizaciones de todo el mundo se están dando cuenta de sus beneficios y están haciendo un claro esfuerzo para aumentar la representación en el liderazgo sénior y permitir el progreso de las mujeres. Desde el punto de vista local, y con miras a Visión 2030, ha habido muchos anuncios de destacadas organizaciones, de gobierno y del sector privado, que han nombrado mujeres en puestos de liderazgo, ejecutivos y como miembros de juntas directivas. Tal es el caso de Saudi Aramco, la compañía petrolera más rentable del mundo, que recientemente nombró por primera vez a una mujer en la junta directiva, mientras que Citigroup puso a una mujer a la cabeza de su negocio en Arabia Saudita. Las empresas están logrando un progreso sostenido en el aumento de la representación en el liderazgo sénior, lo que permite el avance ascendente de las mujeres y el cierre de la brecha salarial. En efecto, su sistema de contratación y promoción del talento se basa en un sistema de competencias, ya que el talento y la capacidad son factores determinantes del éxito operativo y, en esto, las mujeres están listas para llevar la delantera. Entonces, ¿cómo pueden las organizaciones de Arabia Saudita garantizar que las mujeres prosperen y así impulsen la Visión 2030? En la actualidad, casi el 50 % de la población de Arabia Saudita es femenina, pero solo el 20 % de la fuerza laboral está compuesta por mujeres.3 Sin embargo, son ellas quienes tienden a tener un mayor porcentaje de títulos de educación superior. Si en Arabia Saudita se libera el enorme potencial de las mujeres, habrá muchos lugares en donde todo ese talento pueda aprovecharse. El estudio When Women Thrive da una idea de cómo las organizaciones pueden fomentar la igualdad de género. Por ejemplo, el análisis de los datos de la fuerza laboral permite que los empleadores vean cuáles son las experiencias profesionales que tienen un mayor valor en el desarrollo y evaluar si las mujeres tienen, o no, un acceso igualitario a esas oportunidades. De este modo, los empleadores pueden evaluar las oportunidades de recalificación y desplegar el talento de manera óptima para que las empleadas estén satisfechas con su aprendizaje. Resultado: las organizaciones se benefician de tener empleados motivados que ofrecen valor de maneras novedosas. Con la transformación a gran escala de Arabia Saudita, las personas y sus habilidades serán claves para el éxito del plan Visión de Arabia Saudita 2030, ya que la gente es la fuerza impulsora detrás de todo gran cambio. Si tenemos en cuenta los recientes progresos en las oportunidades para las mujeres y el conocimiento y las habilidades que aportarán a una fuerza laboral cada vez más diversa, el crecimiento sostenible dependerá de saber aprovechar el talento adecuado para forjar un futuro próspero. El resultado será para Arabia Saudita una mutación, ya que pasará de ser un país antiguamente impulsado por el petróleo a uno impulsado por el talento. En los próximos años, será fascinante ver cómo las mujeres siguen dando forma al crecimiento en Arabia Saudita para liberar el verdadero potencial del reino en el escenario mundial. 1"World's Largest University for Women Launched in Saudi Arabia", Arab News, May 2011,https://www.edarabia.com/21384/worlds-largest-university-for-women-launched-in-saudi-arabia/. 2"Our Vision: Saudi Arabia, the Heart of the Arab and Islamic Worlds, the Investment Powerhouse and the Hub Connecting Three Continents," Saudi Vision 2030, https://vision2030.gov.sa/en. 3Trading Economics, 20 Million Indicators From 196 Countries,https://tradingeconomics.com.  

Najla Najm | 02 may 2019
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